La noche en que murió Morente

La noche en que murió Morente

Granada se calló un compás completo.

Después

al escuchar el hueco,

el abismo atemporal de su garganta

—ojos apretados, brisa y armonía—

se estremeció con ese grito.

Subió al cielo por todo el Albaicín

como un coro doliente y eterno

pero sobre todo afortunado

por tener con que cantarte

con que poder decirte adiós.

Solo tú pudiste dejarnos algo a  la altura de tu despedida.

A Los Evangelistas que con su disco “Homenaje a Enrique Morente” nos trasmitieron también esta tinta.

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