Dame un augurio
Escombrera
Dame un augurio, mujer,
un signo más extraño todavía
que este mundo que nos encierra
…
Dame un augurio, mujer,
un signo más extraño todavía
que este mundo que nos encierra
que las marcas en la arena de una adolescencia sepultada
que todo lo que no te he dicho
por no aceptarnos por entero.
Dame un albor
un invierno lúcido
un desencuentro cercano
con el que cargar cada mañana sabiendo que la huida es fútil.
Me lo habías señalado
ese viaje no tiene retorno
tu dedo índice hablaba sobre todo de tu convicción,
pero era tuya amiga mía y sólo podías contagiarme tu entusiasmo
nunca tu voluntad.
Los muros del silencio son obstinados,
están repletos de inscripciones de neón
donde tropezar cansinamente;
lemas que procuro no repetir en voz alta
para no convertirte en una segunda conciencia
de la fragilidad de mis costuras.
Quizá por eso huyo
de ti,
de mí,
de todo lo que representa la memoria y sus espejos
sabiendo que es lo único que poseo.
Qué más da el próximo destino
dame tu voz esta noche
ofréceme un canto para sumergirme
donde el asombro se desnuda,
cuando no me pueda librar de él
podré afirmar entonces que es sólo mío.



